“Es un derecho constitucional que está ahí si la intransigencia de los clubes no cambia”, señala Alfonso Reyes, presidente de la ABP. El Fondo Social y las fichas de extracomunitarios, focos del conflicto

FAUSTINO SÁEZ @faust_saez / Madrid

Alfonso Reyes, presidente de la ABP. DIARIO AS

La renegociación del convenio colectivo entre el sindicato de jugadores (ABP) y la Asociación de Clubes (ACB) ha abierto un nuevo cisma en el baloncesto español. El 15 de enero, en la segunda de las reuniones de trabajo, la propuesta de la patronal indignó a los representantes de los jugadores y evidenció la crisis. “Nos vimos obligados a romper la mesa de negociación y hay un malestar muy fuerte entre los jugadores porque, una vez más, otros quieren decidir su futuro y pasar el rodillo. Estamos hartos”, explica Alfonso Reyes, presidente de la ABP, que plantea nuevos escenarios en el proceso. “La huelga es un derecho constitucional y, si esto no cambia, está ahí. La intransigencia y la poca cooperación de la ACB es evidente”, señala.

En la citada reunión, los clubes plantearon a los jugadores la disyuntiva de elegir entre mantener el Fondo Social —la bolsa de 315.000 euros anuales con las que se financia el sindicato— o liberalizar la contratación de jugadores extracomunitarios. “El Fondo no es una subvención, es revertir una pequeña parte de los recursos que generan los jugadores para su defensa y asesoramiento. Sin Fondo Social no hay Asociación ni defensa de los jugadores. Les resultamos incómodos”, prosigue Reyes. “Los extracomunitarios, que ahora son dos por equipo, podrían llegar hasta ocho y pretenden convertir la LEB Oro y el resto de ligas federativas en competiciones amateur, lo que en la práctica es convertir la ACB en una Liga cerrada”, analiza el presidente de la ABP.

“La ACB quiere negociar y no da por rotas las negociaciones. La ABP no ha presentado ninguna propuesta de mejora del convenio. ¿Cómo pueden romper las negociaciones sin haber hecho una sola propuesta? No sabemos qué quieren”, puntualiza Esther Queraltó, Secretaria General de la ACB, que al tiempo define como una “anomalía” que la patronal financie al sindicato. Desde la Liga apuntan su disposición a mantener el Fondo pero “cambiando el modelo de relación para salir de la confrontación y plantear mejoras conjuntas”.

“Pretenden recortar nuestros derechos”, retoma Alfonso Reyes. “Queremos que se respete al jugador y que se le tenga en cuenta de una vez. Sin el jugador no hay espectáculo. Eso lo tienen muy claro en la NBA, saben quiénes son los principales protagonistas. Sin los jugadores no hay baloncesto. En la ACB, en la Euroliga y en la FIBA no lo tienen tan claro. No se puede construir destruyendo”, sentencia el presidente del sindicato de jugadores.

El 29 de enero estaba fijada la siguiente reunión entre las partes, pero el distanciamiento mantiene en el aire la cita. “No habrá reunión si la ACB no recapacita. El tiempo corre. Estamos a 24 de enero y en menos de un mes habrá que tomar decisiones. Necesitamos que la ACB se mueva para acercar posturas. Ahora mismo estamos en las antípodas”, plantea Reyes. “En una negociación uno aspira a mejorar condiciones partiendo de lo que hay, pero ellos quieren destruirlo todo”, cierra.

Fuente: Sáez, Faustino. 24 de enero de 2018. Deportes. El País.
URL: https://elpais.com/deportes/2018/01/24/actualidad/1516823877_374091.html