Por Anderson Walter Sabo

Considero que actualmente es una de las profesiones más criticadas por la sociedad, que se encuentra siempre bajo la lupa de TODOS. Si sos ENTRENADOR, y sí, ENTRENADOR con mayúscula, vas a saber de lo que te hablo. Muchas veces te tratan de vago, de que sólo te gusta ir a pasar el tiempo jugando con los más chicos. Profesión de la que pocos conocen, pero muchos opinan sin conocimiento. Profesión en la que si ganas está todo bien, te acompañan, felicitan y te dan un abrazo, pero también sabes que si perdés muchas veces te dan la espalda, te critican y, si es necesario, buscan un reemplazo. Profesión en la que piensan que laburás solamente dos horas por día con sueldos extremadamente altos. Profesión en la que tenés que dar la cara por todo un club.

Pero lo que no saben, es que la mayor parte del tiempo no sos solamente el ENTRENADOR, sino que sos multifuncional, multiprofesión. Sos esa persona que si no llegas primero al club, el mismo no se encuentra abierto. Sos esa persona que muchas veces tiene que limpiar la cancha, arreglar una pelota, una mesa, un banco, mover una tribuna, preparar la mesa de control, etc. No sos solamente ENTRENADOR, también sos el DELEGADO del club, porque si no los chicos no tienen competencia. Sos MÉDICO, sabiendo nada cuando un alumno tiene un accidente dentro de la cancha. Sos PSICÓLOGO, ya que el alumno aprende más de la vida con vos que del básquet en sí, donde te cuenta problemas de su vida a los cuales no puede enfrentarlos solo, porque teme contarle a sus padres. Sos PADRE, sí PADRE, ya que muchísimas veces tenés que hacer cosas que les competen a los padres, pero que piensan que el club es solo una guardería y que se subsiste de la nada, del aire mismo. Sos el que les brinda el agua a tus jugadores. Sos esa persona que acompaña, apoya y se sacrifica por tu hijo. Sos esa persona que alienta, motiva y también corrige a tu hijo dentro o fuera de la cancha. Sos esa persona que trata de contagiar a tu hijo la pasión que uno lleva dentro. Sos esa persona que demuestra con hechos que sin sacrificio, esfuerzo y perseverancia nada se logra en esta vida, que nada cae del cielo servido en nuestras manos, que nadie mejora del día a la mañana. Sos esa persona que muchas veces se desvive pensando en qué se puede hacer para que el club funcione cada vez mejor. Sos esa persona que enseña a amar un deporte, pero sabiendo que lo más importante es educar, enseñar valores, ya que los niños que tenemos hoy son personas, y lo seguirán siendo por el resto de sus vidas.

Pero aún así tu trabajo y tu tiempo es muy poco valorado; son pocas las personas que se acercan a darte una mano.

Y lo peor de todo: tenés que andar mendigando por una cuota. ¿Es necesario? Aportaste tu trabajo y tu tiempo, ¿no mereces al menos una pequeña remuneración? Porque termina noviembre y los padres se olvidan la confianza que depositaron en vos para que su hijo esté contenido en un lugar saludable, donde aprende un sinfín de cuestiones éticas y morales de la vida misma.

El entrenador de formación no es profesional solamente por eso, sino por la dedicación que tiene, por lo importante que es este trabajo en su vida y porque trabaja con PERSONAS. Además, moldea actitudes, da forma a personalidades y educa en valores. Valores que la sociedad actual y la “telebasura” se encargan de destruir día a día. Insisto, es alucinante que una persona cuyo trabajo es hacer de otras mejores personas y deportistas esté peor valorada que otras. Puede sonar duro, pero con los números en la mano, es la realidad.

Está claro que hay muchísimos entrenadores que tienen su trabajo y entrenan un equipo para pasárselo bien, pasar un rato por el cole o club donde jugaban, etc. Totalmente respetable, pero hay muchos, SOMOS MUCHOS, los que hemos hecho del baloncesto nuestra forma de vida y, por qué no, nos encantaría dedicarnos a esto en cuerpo y alma. Pero tal y como está valorado el entrenador de formación, es actualmente muy complicado decir: “Me hago un full-time de esto”, porque no está valorado y el entrenador de formación difícilmente va a encontrar un sitio donde lo traten realmente como a un profesional en su actividad.

Soy ENTRENADOR, orgulloso de serlo y apasionado por sobre todo, donde dejo muchísimas cosas de lado por un CLUB y, por sobre todo, por un grupo de niños y adolescentes. Pero hay cosas que hay que cambiar urgente como sociedad. SOMOS ENTRENADORES, SOMOS PERSONAS, SOMOS IGUAL QUE USTEDES Y MERECEMOS SU RESPETO Y VALORACIÓN…”

ANDERSON WALTER SABO (ENTRENADOR ENEBA NIVEL II)



Desde ATEBARA compartimos este pensamiento y expresamos que nuestro objetivo es gestionar para que los anhelos de este entrenador y de cada uno de los que dedican su tiempo a esta profesión, puedan cumplirse.

Agradecemos al entrenador Maximiliano Schnidrig Arro por la gentileza de compartir y difundir estas publicaciones de colegas.