«No lo esperaba, pero no deja de ser una alegría muy grande», dice contento el Negro, con el humor que lo caracteriza.

-¿Cómo se dio esta nueva etapa en Peñarol, la esperabas o te tomó de sorpresa?

. En esta nueva etapa de Peñarol, con tanta identificación que tengo con el club, obviamente que estoy lleno de alegría y felicidad. No lo esperaba, me tomó muy de sorpresa, pero no deja de ser una alegría muy grande.

-Es un equipo que, a pesar de esta racha negativa, venía jugando bien, ¿vas a imponer tu estilo o te vas a adaptar a ellos?

. Es un equipo que ha jugado de una manera, que ha tenido muchos cambios y en el momento que podía haber estado más arriba, por las situaciones que han pasado, no lo consiguieron y los cambios han sido profundos. Creo que hubo una reacción y hoy no marcan una posición que es de acuerdo a los jugadores y a lo que tienen. No es adonde la dirigencia y su manager hubiesen querido estar. Me parece que eso es lo que uno va a tener que trabajar, en lo positivo que hizo este conjunto, si uno puede verlo y ajustarlo, y después tratar de ver los detalles. Estamos en el 60% de la temporada y el fixture que queda es demasiado duro. Todo se trata de buscar lo mejor para Peñarol.

-¿Qué expectativas tenés y qué comparaciones podes hacer de tus periplos anteriores con los milrayitas?

. Uno tiene siempre mucho deseo, pero hay que tener en cuenta el fixture. El primer partido es contra San Lorenzo. Sabemos quién es y cómo está constituido. También sabemos quién es su entrenador. Entonces, uno cuando quiere empezar a mostrar cambios hay que absorver el fixture y no creo que vaya a ser algo muy fácil. No lo comparo con ninguna de las situaciones anterior, no lo veo así porque han pasado muchos años y el básquet, que es tan dinámico, fue cambiando.

-¿Cómo ves ese básquet actual, en el que se apuesta más al contragolpe y a las transiciones, con menos sistemas y más jugadas de interpretación?

. El básquet de hoy cambió, las velocidades y las ejecuciones son otras, pero siempre depende de lo que pudiste armar como equipo cuando empezaste la temporada. Entonces ahí te vas a plantear cómo jugás, porque las defensas, para mí, van a seguir siendo las que ganan campeonatos, las que te hacen fuerte hasta cuando la pelota no entra. Es mucho más dinámico que otras épocas, pero es fácil, cuando los porcentajes son bajos buscás apoyarte en la defensa. Algunos buscan refugiarse en la defensa, otros nos hacemos fuertes a través de ella. Eso es lo que cambia la dinámica, no solamente corriendo. También hay que ver que sucede con el rival. Me encanta la dinámica, pero también hay que ver que los jugadores entiendan que los roles son repartidos y que todos ellos son diferentes. Por eso es que cuando se habla de conseguir el equipo y la química no es fácil. Y en una situación como la que me toca a mí mucho menos. Me encanta la velocidad, la ejecución rápida. Pero los resultados mandan para que uno pueda seguir haciendo o no el básquet que uno desea.