Hizo historia en los banquillos de la mejor liga del mundo al ganar once anillos (a sumar otros dos como jugador). Las palabras de Phil Jackson siempre son interesantes y si afectan a la forma de motivar y liderar un grupo de personas, aún más. Válido para el baloncesto… pero también para cualquier otro deporte, incluso para la vida diaria.

Siempre ha sido un líder. Y en la web paulshon.org han incidido en sus 11 principios del liderazgo:

1) De dentro a fuera. Uno tiene que saber quién es pero también debe tener la mente abierta. “Con el paso del tiempo, descubrí que cuanto más hablaba desde el corazón, más jugadores me oían y se beneficiaban de lo que conseguí”.

2) El ego al banquillo. “Descubrí que, cuanto más intentaba ejercer el poder directamente, menos poderoso era. Aprendí a suavizar mi ego y a distribuir el poder lo más extensamente que pude sin renunciar a mi autoridad. Por paradójico que parezca, ese enfoque fortaleció mi efectividad porque me liberó y me permitió centrarme en mi labor como cuidador de la visión de equipo”.  El poder te lo da el cargo, la autoridad la consigue la persona que gestiona el cargo.

3) Cada jugador tiene que descubrir su propio destino. “Algo que he aprendido como entrenador es que no puedes imponer tu voluntad a los demás. Si quieres que se comporten de otra manera, tienes que servirles de fuente inspiración para que cambien por sí mismo…Siempre me ha preocupado que los jugadores piensen por sí mismos a fin de que sean capaces de tomar decisiones difíciles. Siempre quise ver a cada jugador como una persona, no como una máquina de baloncesto. Esto significa que tienes que empujar al jugador a descubrir sus cualidades, lo que podría llegar a hacer con sus tiros o asistencias. ¿Cuánto valor tiene? ¿Y resistencia? ¿Cómo gestiona ese carácter bajo presión? He entrenado muchos jugadores que no parecían especiales sobre el papel, pero el proceso de crear un rol para ellos les hace crecer y convertirse en unos campeones.

4) El camino hacia la libertad es un gran sistema. Phil Jackson utilizó el “triángulo ofensivo” en el que el elemento más positivo según el propio Phil “radica en que estimula automáticamente la creatividad y la labor de equipo, con lo cual libera a los jugadores de tener que memorizar decenas de jugadas preestablecidas…dota de poder a los jugadores, pues ofrece a cada uno el desempeño de una función decisiva, así como un alto nivel ce creatividad en el marco de una estructura clara y definida. Con el triangulo no puedes quedarte ahí y esperar un Jordan o Kobe del mundo para hacer su magia. Los 5 jugadores deben estar comprometidos en cada segundo, con cualquier sistema.  Esto estimula todo el proceso y ayuda al grupo a solucionar un problema en el momento, sin necesidad del entrenador a hacerlo en un tiempo muerto”.

5) Convertir la rutina en algo sagrado, intocable. “Mi trabajo como entrenador es darle significado a una de las actividades más rutinarias del mundo: jugar al baloncesto profesional”. Jackson incorporó la meditación en sus entrenamientos. “Yo quería dar a los jugadores algo además de poner la mirada en X y O. Además, con frecuencia nos inventábamos rituales en los entrenamientos para crear un sentido sagrado, intocable”.

6) One breath = one mind. “Los jugadores tienen que tomar decisiones bajo una gran presión en pocos segundos.  Lo que descubrí es que cuando tú sientas a los jugadores en silencio, respirando juntos y sincronizados, esto ayuda a poner a todos en un nivel que es más efectivo que las palabras. Una respiración es igual que una mente”. “Si impones demasiadas restricciones, los jugadores dedican una extraordinaria cantidad de tiempo en tratar de escapar del sistema. Como todos los seres humanos, necesitan cierto grado de estructuración en sus vidas, pero también suficiente amplitud como para expresarse creativamente””

7) La clave del éxito es la compasión. “Ahora ‘compasión’ no es una palabra muy de moda en los vestuarios. Pero he encontrado que algunas palabras bien pensadas pueden tener un gran efecto que puede cambiar las relaciones, incluso con los jugadores más duros. La compasión rompe las barreras entre las personas”, dice Jackson.  “Cuando Michael Jordan regresó a los Bulls en 1995 después de un año y medio jugando al béisbol, él estaba fuera del equipo. Totalmente ‘out’. No se encontraba. Hasta que no tuvo una pelea con Steve Kerr en un entrenamiento no se dio cuenta que tenía que conocer mejor a sus compañeros. Él tenía que entender qué les motivaba, para poder trabajar y ser productivos. Eso ayudó a Michael Jordan a ser un líder. No se dio cuenta hasta esta pelea. Tenía que entender lo que les motivaba, para que pudiera trabajar con ellos de manera más productiva. Ese momento de despertar ayudó a Michael a convertirse en un líder compasivo y en última instancia, ayudó a transformar al equipo en uno de los más grandes de todos los tiempos”.

8) Fíjate en el espíritu más que en el marcador. “Cuando un jugador no está forzando un tiro o tratando de imponer su personalidad en el equipo, sus dotes como atleta se manifiestan más plenamente. Cuando un jugador está jugando dentro de sus habilidades naturales, es mejor para el equipo y trasciende sus propias limitaciones y ayudar a trascender a los que le rodean. Cuando pasa, el conjunto empieza a sumar más que la suma de sus partes. La mayoría de los entrenadores se preocupan por las tácticas pero yo preferí centrar mi atención en sí los jugadores  se movían juntos, en el mismo camino”. En otras palabras, cuando uno renuncia al interés personal a cambio del bien colectivo.

9) Mano dura. A veces necesitas sacar el bastón de la autoridad. “Muchas veces Jackson usaba trucos para despertar a mis jugadores y elevar su nivel de ingenio. Una vez hice entrenar a los Bulls en silencio, otra vez lo hicieron con las luces apagadas.  Me gusta cambiar las cosas. No quiero hacerles la vida complicada, quiero prepararlo para lo que venga, lo que puede ocurrir en una cancha de baloncesto”.

10) Ante la duda, no hagas nada. El baloncesto es un deporte de acción, en el que hay mucha gente con un alto nivel de energía que ama lo que hace sobre cualquier cosa con el objetivo de solucionar problemas. Sin embargo, hay ocasiones que la mejor solución es no hacer nada. Yo suscribo la filosofía de Satchel Paige, que dice: “A veces me siento  y pienso, a veces solo me siento”.

11) Olvídate del anillo: Los líderes odian perder. “como entrenador, “obsesionarse con ganar resulta contraproducente, especialmente si te lleva a dejar de controlar las emociones. Es más: obsesionarse con ganar es el juego de los perdedores; lo máximo que podemos esperar es la creación de las mejores condiciones posibles para el triunfo y atenernos al resultado.”

11 claves para el éxito al mando de un equipo. ¿Cuál es más para ti la más importante?

Fuente: 29 de diciembre de 2018. KIA en Zona.
URL:
https://kiaenzona.com/mas-basket/guardar-no-olvidar-los-11-principios-del-liderazgo-phil-jackson-2-47144/