El entrenador que llevó a Toronto Raptors a su primer anillo mostró sus emociones luego de conseguir el título en el Oracle Arena. Aún bañado en champagne y en un estado éxtasis, tuvo la entereza para poder analizar objetivamente el camino recorrido en la temporada, en los playoffs, en las finales ante unos Warriors diezmados y también en toda su carrera como entrenador profesional.

Sobre el desgaste que no pareció afectar a sus dirigidos fue claro y le dio gran importancia: “Fue un gran grupo, realmente pelearon duro, no parecían que esto les estuviera desgastando en absoluto. En dos meses de playoff, nunca me parecieron cansados. Mentalmente siguieron queriendo sesiones de video, seguir aprendiendo y mejorando. Y creo que esa fue una gran clave.”

Golden State sufrió muchos contratiempos físicos en sus jugadores, pero con la valentía de un campeón, luchó hasta el final: “Eso fue duro para ellos. Creo que tuvieron un año difícil en cuanto a lesiones, y siguieron jugando, al igual que nosotros. Solo teníamos que seguir jugando sin importar quién estaba ahí afuera. Y creo que fueron juegos de alto nivel, súper intensos, y ambos equipos intentaron desesperadamente ganar. Tengo un gran respeto por el entrenador Kerr, su personal y sus jugadores.

El trayecto de Nick Nurse para poder lograr su primer anillo de la NBA no fue fácil. Con años dirigiendo en Inglaterra y Bélica, una posibilidad en Norteamérica parecía imposible, pero eso nunca lo desalentó: “Siempre digo que todos esos trabajos significaron el mundo para mí en ese momento. Esos juegos y trabajos significaban el mundo para mí y los amaba. Creo que no puedes hacer un buen trabajo si no amas lo que estás haciendo. Nunca me desanimé, realmente Nunca me preocupó el nivel donde dirigía, siempre quería crecer.”