«Fue todo lo que había soñado, excepto por la derrota», remarcó «La Bestia» tras el partido.

El ex jugador de Duke mostró en tres minutos y ocho segundos todo lo que es capaz de hacer: anotó cuatro triples consecutivos en cuatro intentos, consiguió un doble tras recibir una tapa y culminó un alley oop. Su ráfaga en 188 segundos puso en partido a los Pelicans, que llegaron a pasar al frente por 107-106 con el cuarto triple de Williamson.

Más allá de que el alero fue clave para la remontada de los Pelicans, el Entrenador Alvin Gentry no se apartó de los planes previstos y reemplazó a Williamson a falta de cinco minutos, con el objetivo de dosificar sus esfuerzos. Sin su as de espadas, New Orleans llegó con opciones a un minuto del cierre, pero cayó 121-117.
«Zion no se sintió muy feliz al respecto», destacó Gentry sobre la decisión de que Williamson no jugara más de 18 minutos. «Pero no podemos sacrificar todo su futuro por una pequeña cosa», añadió.

El propio jugador aceptó la estrategia. «No quería restricciones, pero no soy médico ni Entrenador, así que tengo que escucharlos», remarcó Williamson, que completó su planilla con 22 puntos (4-7 dobles, 4-4 triples y 2-4 libres), siete rebotes y tres asistencias en 18:18 minutos en el campo. El dato negativo de su estreno fueron las cinco pérdidas que tuvo.