El DT de la Selección Argentina u19 femenina estuvo presente en el Argentino de San Luis y comentó sus expectativas para el torneo que se avecina

El Mundial U19 femenino de Bangkok está a la vuelta de la esquina, pero el entrenador de la Selección Nacional se tomó un tiempo para viajar a ver la final del Argentino U19 en San Luis. Durante su estadía en la provincia puntana, analizó el trabajo realizado en la categoría en lo que va de este 2019, las últimas concentraciones, las expectativas en el Mundial de Tailandia y más.

-En menos de un mes estarán arribando a Bangkok para jugar un Mundial, ¿Cómo ves a las chicas a tan poco tiempo de la competencia?
-Al equipo lo veo muy comprometido, sabiendo que la cita mundialista es lo máximo a lo que una jugadora U19 puede aspirar en un seleccionado. Las noto con la responsabilidad de estar en cada concentración, de trabajar fuerte, buscando la mejor puesta a punto posible, para encontrar así el mejor equipo que pueda representar al país.

-Llevan cinco meses de encuentros con el plantel ¿Cuán grande es la evolución que perciben desde que empezaron en febrero, hasta este equipo que trabajó en Lomas de Zamora la última semana?
-La evolución de este plantel, de principio de año a hoy, es notoria. Desde aquel comienzo con la Academia CABB, en el que ya se trabajaba buscando la mejoría individual, a esta parte de la preparación en la que estamos deseando encontrar la mejor versión de cada jugadora, podemos decir que hemos dado pasos hacia adelante. Anhelamos hacer un buen papel en el Mundial, contra grandes equipos como lo son el campeón de África (Mali), el campeón de Asia y el quinto de Europa. Ahora tenemos que lograr que las chicas se adapten a la idea para estar a la altura.

-Este equipo ha dado muestras probadas de carácter y talento individual, ¿Cómo se encargan ustedes, siendo cuerpo técnico, de recortar el margen con las más poderosas en el apartado físico?
-En ese sentido hemos sentido el apoyo de la Confederación Argentina desde el primer momento: cuando nos reunimos con Federico (Susbielles), Karina (Rodríguez), Hernán Amaya y Leo Costa, el hincapié se puso en el trabajo físico. Hay que destacar a Federico Bernal, con quien estoy en contacto todos los días. Él, con la inversión de la CABB, lleva un control minucioso del día a día de las jugadoras, cómo están trabajando, qué tareas llevar a cabo cuando concentramos y qué hacen en los entrenamientos diarios, inclusive cuando no están abocadas al Seleccionado. Lógicamente el biotipo no nos favorece, pero no tenemos excusa alguna para no llegar en el mejor nivel posible, luego del apoyo que hemos recibido; estamos preparados, en la última fase de la puesta a punto, muy cerca del torneo y con el plantel comenzando a definirse.

-Se produjo el primer corte de tres jugadoras, ¿Cómo se vive el momento de dejar chicas afuera de la lista de 12? ¿Qué priorizan los entrenadores en cada corte?
-Es el momento más frío de la vida de un entrenador de selecciones. Tenemos que enfocarnos en lo que queremos para el equipo, priorizando el momento actual de forma de cada una, sin descuidar el ensamble que pueda existir entre ellas, la química, la adaptación a una idea de juego que baja desde el cuerpo técnico, respetando el gen argentino de
competencia, y una ética de trabajo. Este plantel se conoce desde que son muy chiquitas, empezando por los Argentinos en Embalse, pasando por el Plan Altura, Sudamericanos, o siguiéndolas a la distancia en sus ligas. Sin duda que tomar una decisión con ellas es duro, particularmente por la ilusión que tienen de estar.

-Solo quedan dos fases más del planeamiento que tenían como cuerpo técnico antes del Mundial, ¿Qué les queda por hacer a menos de un mes de estar en Bangkok?
-En la primera concentración del año nos abocamos al trabajo de las ofensivas por concepto. En la segunda la defensa general. En la tercera etapa tratamos de unir esas dos piezas, desarrollando algún set ofensivo y ampliando labores defensivas. En la próxima vamos a jugar con oposición, porque tenemos planificados dos amistosos contra equipos de varones, y en la última realizar una puesta a punto final. La Confederación Argentina de Básquetbol nos pone una semana antes en Tailandia, solucionando una preocupación como lo es el huso horario y las más de 30 horas de viaje.

-¿Qué sería para la Selección Argentina hacer un buen Mundial?
-Un buen mundial para Argentina sería ser competitivos en cada juego. Poder plasmar nuestra filosofía e identidad más allá del rival o instancia en la que nos toque jugar. Compartiremos torneo con potencias que se vienen preparando hace meses para la cita y nosotros nos apoyaremos en lo realizado desde el momento en que el equipo logró la clasificación, fundamentalmente habiendo sentado las bases de nuestra preparación en la Academia CABB, en la que se ha hecho un gran esfuerzo para ponernos en esos niveles de preparación y entrenamiento, buscando acortar la brecha que todavía existe. Por eso confiamos en que podremos lograr el cumplimiento de nuestras metas de identidad y realizar un buen torneo.