El escolta Rubén Menini, leyenda del básquetbol argentino formado en la cantera de OSN, falleció a los 96 años de edad.

Nacido en Buenos Aires el 20 de febrero de 1924. Ya en 1942, Menini era jugador de Primera. Era propietario de una defensa temperamental cargada de vehemencia. En ataque, tenía una gran velocidad para penetrar y buen poder de goleo, todos atributos fundamentales para saltar desde el banco con la energía de un juvenil talentoso.

Se lo recuerda a Rubén, consignado en los escritos de aquellos años, como “excelente amigo, gran bromista y un tanguero de ley con terminología burrera”. Medía 1.82 m. y le gustaba jugar con la camiseta número 10.

El legendario escolta fue campeón con Capital Federal en el Campeonato Argentino que se jugó en Gimnasia y Esgrima, tras vencer a Santa Fe por 47-40, certamen que lo catapultó para alcanzar un lugar en la Selección Nacional. En Río de Janeiro, con Menini en sus filas, Argentina finalizó en la quinta posición.  Su debut en el combinado albiceleste fue el 7 de julio, en el Arena Do Vasco Da Gama, con victoria argentina por 38-37.

MENINI, CRACK DE SELECCIÓN Y CAMPEÓN DEL MUNDO

En 1948, Rubén Menini fue olímpico por primera vez, en Londres. Comenzó así a escribir en conjunto con Furlong, González, Monza y los demás gigantes de la época, la leyenda de la primera Generación Dorada argentina. Allí perdieron apenas por un doble con quien a la postre sería campeón, Estados Unidos, y aún cuando terminaron 15°, el mundo -y en especial el General Perón- se anotició de que los argentinos eran verdaderamente buenos jugando baloncesto.

Llegó a lo máximo que podía haber soñado: fue Campeón del Mundo representando a la Argentina en el primer Mundial FIBA jugado en Buenos Aires en 1950. Fue en el Luna Park repleto, al ganarle la final a los Estados Unidos para poder sacarse al fin la espina clavada en Londres. El resultado final, 64-50, no refleja lo difícil que fue el partido ni lo trabado que estaba el juego hasta que Menini entró para asegurarse que la noche terminara iluminada de antorchas.

“En dos oportunidades los norteamericanos se pusieron a tres puntos. Primero Menini con una ráfaga de siete puntos y luego Del Vecchio los mantuvieron a raya… Menini entró en el momento justo y con la justa conciencia. Fue una de las inyecciones que tuvo el team argentino. Menini jugó muchísimo y su bravura junto a la de Uder fueron ejemplares. Estos jugadores calcificaron la defensa. El primero, un goleador de ímpetu que no esperó la oportunidad sino que la fabricó cuando quiso”, señaló Carlos Fontanarrosa, prestigioso periodista de El Gráfico en la crónica de aquel entonces.

El 31 de marzo de 1951, el último día del cierre del libro de pases de la Federación, Rubén Menini firmó para Racing junto a Pichón Contarbio y Juan Carlos Uder. Dirigidos por Abelardo Dasso animaron los campeonatos federativos hasta que la caída de Perón y la estupidez de muchos dirigentes insensibles lo transformaron en uno de los 36 basquetbolistas suspendidos de por vida por prácticas contrarias al Código del Aficionado, imperante en Argentina (increíblemente), aún en 1957.

Rubén fue además subcampeón Panamericano en Buenos Aires (Argentina perdió con Estados Unidos que vino en busca de revancha) y nuevamente olímpico en Helsinki 1952, cuando por muy poco el equipo albiceleste no subió al podio al perder ajustadamente contra Uruguay.

Jugó para Argentina un total de 33 partidos durante cinco años. Muchos más, fueron los que compartió después en el Club Palermo con sus amigos y compañeros de selección todos los miércoles del año.

* La información utilizada en este informe forma parte del libro de cien años del club Obras Sanitarias llamado “Hicimos Obras”, escrito y producido por el profesor Emilio Gutiérrez.