La actividad deportiva de los clubes se sostiene por la masa de practicantes que paga una alícuota para desarrollar un deporte.

Desde hace años nuestro deporte viene perdiendo gran cantidad de practicantes, muchos salen de la estructura federada formal para insertarse en la estructura no informal  o no federada.

Con la cuota de los practicantes hoy se paga: a sus Entrenadores, los gastos de inscripciones asociativas, federativas y de la confederación para ser federados,  las revisaciones y los seguros médicos obligatorios, gastos de arbitrajes, gastos de mesas de control, gastos de movilidad para jugar, etc.

Desde hace varios años hay cada vez menos practicantes federados por lo que todos estos gastos se prorratean cada vez entre menos aportantes. A esto hay que sumarle también los gastos de indumentaria y calzado deportivo.

Por supuesto tampoco sumamos en este cálculo el prorrateo de los gastos de servicios esenciales (luz, gas y agua) y el resto del personal administrativo y de maestranza del club.

Ergo, cada vez sale más caro para una flia. argentina tener hijos o hijas practicando básquetbol.

Esta situación nos lleva a la siguiente reflexión.

Los Entrenadores somos quienes más preparados para generar una masificación de la actividad, abriendo nuevos clubes, volviéndolos a llenar de practicantes, motivándolos a crecer humana y deportivamente, somos los entrenadores. Nuestra dirigencia que debe ser quién nos guíe mostrando capacidad de liderazgo, debe sumarnos ofreciéndonos una mejor formación y acceso a una titulación profesional homologada y preocupándose por que se nos respeten nuestros derechos.

Los Entrenadores queremos sumarnos desde el lugar al que se nos convoque. Lo que pedimos a cambio es que se respete nuestra vocación, nuestra labor y nuestros más básicos derechos como trabajadores.

Somos lo suficientemente inteligentes como para reconocer que nuestro trabajo depende de los clubes, de las asociaciones, de las federaciones, de la AdC y de la CABB. Queremos ser los mejores aliados con que la dirigencia cuente para que el básquetbol sea cada vez más grande. Es lo que más nos conviene a todos los que amamos y estamos vinculados de alguna u otra forma a este deporte.