“La Liga hoy no es un buen producto”

El DT destacó sin embargo la importancia del Súper 8 que a su criterio “elevan su nivel” por la calidad de los participantes. Tuvo un recuerdo especial por José María Cavallero. 
 
Horacio Seguí está en Mendoza detrás de su pasión: el básquet. Sus problemas de salud no le impidieron estar presente en el Súper 8. horacio segui
EL LIBERAL dialogó con él, porque su opinión pesa, en virtud de que fue uno de los impulsores de la Liga Nacional de Básquet. 
Seguí habló inicialmente del Súper 8. “La idea de este torneo es revalorizar a los equipos para que tengan una oportunidad de competir con una mayor jerarquía y que tenga un epílogo antes del desenlace de la propia liga. Todos los torneos aleatorios siempre son buenos, elevan el nivel”, opinó. 
Consultado por el presente de la Liga Nacional, expresó: “Tiene un gran defecto por haber cortado los descensos. En el deporte hay ganadores y perdedores y para que haya competencia tiene que haber paridad. Y hay que admitir que el perdedor tiene que descender. Creo que ha dejado de ser competitiva, lo es para tres o cuatro equipos. Y en febrero va a ser peor, se va a acentuar, porque hay equipos que no pueden ganar, pero tampoco descienden. Entonces, la competencia tiene objetivos, no tiene vigor, incentivos”. 
El “Pollo”, como se lo conoce popularmente en el ambiente del básquet, extendió su explicación. “Si usted quiere hacer un buen negocio, lo primero que tiene que tener es un buen producto. Y la Liga hoy no es un buen producto, porque no hay el talento que veíamos en otra época”, indicó. 
Al ser consultado por José María Cavallero (ex técnico de Olímpico en diferentes épocas), manifestó: “Nadie sabe lo que pasó con José. Lo hemos buscado, pero no sabemos lo que pasó. No sabemos si está vivo, si está muerto o qué. Él decidió o pasó algo que no sabemos. Desapareció”. 
Por último, indicó: “Yoyo era una revolucionario. Tenía pensamientos de progreso. Él fue el que más insistió para que León (Najnudel) empezara a hacer el movimiento. Tampoco tenía la constancia para hacer las cosas”.