1. ¿Qué estás haciendo vos y tu preparador físico para mantener al equipo «entrenado»?
2. Si se parara más de 2/3 meses, ¿creés que es factible retornar rápidamente?
3. ¿Sos partidario, en ese caso, de una cancelacion de la temporada o preferís que se termine, aunque finalice en diciembre o enero?
4. ¿Qué hacés en esta situación extraña para un Entrenador de estar tanto tiempo en casa? Rutinas.
5. ¿Cómo calificarías tu estado emocional ante todo esto: miedo, ansiedad, angustia, incertidumbre u otro?
1. Se les pasó una rutina domiciliaria a todos los jugadores mediante videos con ejercicios. También se les dieron materiales como bandas elásticas para que puedan trabajar en la parte física. Es la única forma de mantenerlos en actividad.
2. Creo que si se para dos o tres meses la liga sería difícil ponerlos a competir. De ocurrir eso, tendríamos que hacer como si empezáramos de cero, realizando una mini pretemporada con acondicionamiento y puesta a punto. Eso demandaría como mínimo 25 días, pero podría ser un poco más.
3. Soy partidario de que el torneo concluya, aunque tenga terminar en octubre o noviembre. Es necesario tener un resultado y una posición final. Lo que uno empieza tiene que terminar, pero hay que tener en cuenta que para eso deben estar dadas las condiciones sanitarias y de salud. Obviamente que jamás me voy a poner encima de una pandemia. Si se dan las condiciones el torneo debe seguir, de otra forma no.
4. Es difícil, pero tenemos más tiempo para hacer otras cosas. Pero le dedico el 70% del día a analizar partidos. Sigo jóvenes valores para tener una base de datos y conocer quiénes podrían estar disponibles. También es un buen momento para estar con mis hijos, ya que el básquet muchas veces nos distancia un poco. A su vez, nunca dejo de estar en contacto con mi cuerpo técnico.
5. Incertidumbre. Es molesto no saber qué va a pasar en el futuro, a nivel personal y profesional. El tema es cómo saldremos de este momento. Me genera mucha ansiedad con el encierro. Pero, el momento requiere esto y tenemos que quedarnos en nuestras casas. Por suerte existe la tecnología que nos permite sobrellevar todo y mantenernos en contacto.