Hemos pasado mucho tiempo enfrentándonos vanamente entre los entrenadores. Hicimos que nuestras diferencias fueran más importantes que nuestras coincidencias. Esto impidió que nos fortaleciéramos para afrontar el partido más importante que es el que debemos jugar para volver a ser reconocidos y para que se reconozcan nuestros derechos.

La última asamblea de ATEBARA pudimos hacerla contando sólo con representantes de las tres filiales que estaban habilitadas para participar de acuerdo a lo que indican nuestros estatutos sociales y la Ley. Y debimos hacerlo para no caer en una situación que nos hubiese expuesto a una intervención.

Podemos ponernos a señalar responsables de lo sucedido, pero creemos que no sería productivo. Si lo hiciéramos, descubriríamos que la falta de lealtad para con nosotros mismos, la falta de reconocimiento a viejos maestros, el haber permitido que aquellos colegas que gracias al esfuerzo de todos llegaron a alguna silla en la mesa donde se toman las decisiones del deporte argentino se “cortaran” solos o se dejaran cooptar por la dirigencia, el creer que sólo tenemos derechos y no obligaciones y algunos otros factores más fueron los que nos pusieron en la situación actual. En definitiva, nuestra propia falta de compromiso y participación con la organización que nos nuclea son los causales de la situación en la que estamos.

Con quienes nos representaron hasta hoy, únicamente podemos tener reconocimiento y agradecimiento. Enfrentaron épocas de grandes cambios dirigenciales y sabemos que hoy nuestro país sufre una gran crisis dirigencial, el básquetbol no es una excepción.

Eludiendo innumerables obstáculos, hemos podido llegar al recambio de nuestra conducción en un todo de acuerdo a lo que indican nuestros propios estatutos sociales y las normas de la IGJ. Hubiese sido muy negativo si hubiésemos aceptado que quienes exigían la “cabeza” de nuestros conductores hubiesen triunfado. Son los mismos que hoy aparecerán tirando piedras a nuestro accionar sin reconocer su absoluto desconocimiento de la ley, de nuestros estatutos y sin haber cumplido con sus obligaciones para con nuestra asociación. Sólo debemos saber que existen e identificarlos.

Comenzamos un nuevo juego y creemos que se nos abre una nueva y excelente oportunidad.

Debemos intentar integrar a todos los entrenadores más allá de en qué nivel, categoría o en qué lugar del país se desempeñen. Debemos representarlos a todos.

Hace muchos años la palabra de los entrenadores era palabra sagrada en cualquier ámbito, en los clubes, asociaciones, federaciones, AdC y en la misma CABB. Los principales cambios y proyectos para hacer crecer nuestro deporte, fueron impulsados por entrenadores, por colegas visionarios.

Hoy, salvo contadísimas excepciones (ACOTEBA es una de ellas), estamos afuera de todo y el común del entrenador argentino no se siente representado por ATEBARA.

Si nos proponemos recuperar el respeto por nuestra profesión y que se nos reconozca la importancia de participar en los ámbitos donde se toman decisiones, debemos organizarnos, formarnos y actuar coherentemente con un plan estratégico que nos guíe.

Intentaremos describir la tarea que abordaremos:

  • Debemos convocar a todos los entrenadores argentinos más allá de en qué categoría profesional o laboral se desempeñen.
  • Debemos convencer a la dirigencia. Son quienes deciden el rumbo que debe seguir este deporte y podrán tomar mejores decisiones si ponemos a su disposición la información que podamos brindarle como estudiosos que somos del deporte. Para que esto suceda, la dirigencia debe contar con entrenadores formados y fortalecidos desde sus conocimientos, derechos y responsabilidades.
  • Debemos lograr que la dirigencia comprenda que no está en nuestro espíritu poner en riesgo las fuentes laborales ni sobrecargar las ya numerosas obligaciones de los clubes, pero tampoco es grato, lógico ni legal que nuestra profesión sea la variable de ajuste. Hoy existe una cada vez más grande estructura informal por fuera de la estructura orgánica del básquetbol argentino (clubes, asociaciones, federaciones, AdC o CABB). Personas que aman este deporte, que quieren jugarlo, pero que la burocratizada estructura formal existente no logra contener. Hablo de la inmensa red de competencias informales y no federadas que se han generado mientras que por otra parte, hay cada vez menos clubes participando en las competencias federadas. Debemos sumar nuestro esfuerzo y capacidad para ayudar a recuperar para las asociaciones y federaciones toda esa gran masa de practicantes. Hacer crecer la estructura formal redundará en más y mejores posibilidades para los colegas.
  • Debemos recuperar formalidad en nuestro accionar. Hacemos saber al socio de ATEBARA que Uds. son nuestros mandantes y nosotros sus mandatarios a los que se nos confiere un mandato para que actuemos en su representación.

Somos casi 8.000 entrenadores en todo el país: desde quienes dirigen las selecciones nacionales, los que participan en la Liga Nacional, los que trabajan en el ámbito federativo y asociativo y aquellos que hoy por hoy no están trabajando. Debemos convencerlos de que sólo si estamos juntos, si nos organizamos para cuidarnos entre todos vamos a conseguir ser fuertes y que se nos respete individual y colectivamente. Una cadena es tan fuerte como la fortaleza de su eslabón más débil.

La Constitución Nacional y la legislación laboral vigente nos amparan. Este debe ser el terreno firme sobre el que podamos edificar el futuro.

El Entrenador de Básquetbol Argentino debe poder construir un proyecto de vida personal y familiar sostenido por el legítimo ejercicio de su profesión. Este debe ser uno de los objetivos comunes que nos permita constituirnos como una organización fuerte y representativa.

Sólo la formalidad en el accionar de ATEBARA y el poder de representatividad que nos otorgan los socios de todo el país, pueden hacer que seamos reconocidos, respetados y escuchados nuevamente.

Un colega que integra nuestro grupo de trabajo, dijo: “que por el bien de todos, ojalá tengamos la lucidez, el coraje, la sapiencia y la paciencia para conseguir lo que queremos”. Queremos compartir ese deseo con Uds.

Este partido lo jugamos entre todos y recién está comenzando.

COMISIÓN DIRECTIVA de ATEBARA