«Estoy pendiente, es algo que me lleva mucho tiempo, tengo que tener de lo que ocuparme, mi suegro se jubiló y yo tomé la posta. Me lleva mi tiempo, me mantiene ocupado hasta que vea muy bien que quiera hacer con respecto al básquet.

A mi me gustaría involucrarme, no tengo ningún tipo de problema, ahora estoy cómodo donde estoy, estoy con mi familia, acá no hay algo que me llame mucho la atención como para involucrarme, por ahora estoy en un impasse, quiero estar tranquilo y tomar protagonismo de lo que te mencioné anteriormente.

El gran mérito de la selección en el mundial, es que se sacaron la sombra de lo que había pasado hace muy poco. Había una mochila que tenían de la gente que decía que no íbamos a ver un partido como el de la generación dorada y vimos un equipo que se adaptó y que logró algo que no creía nadie. Yo creo que por dentro Luis tampoco tenía tanta confianza, pero se la vamos a dejar pasar. Pero nadie creía que teníamos opción para estar entre los cuatro mejores. Eso es gracias a la gran tarea del cuerpo técnico y de todos los que estuvieron a su alrededor.

Te llevo mas al 2002, pongamos una comparación, ves un partido y todos tocando la pelota, teniendo veteranos entre comillas como el colo, acá fue algo parecido con Luis Scola, incorporandolo. Luis rejuveneció cinco años. No me voy a tirar ninguna flor, pero hicimos bien el trabajo con Sergio, con Manu, con Lancha tratando de transmitir eso, y me llena de orgullo. Transmitir lo que a nosotros nos había funcionado para competir internacionalmente. Nosotros nos tenemos que nutrir de ese plus que nos hace ganar partidos desde nuestra inferioridad. Hicimos que los chicos entiendan eso.

No comparto la nueva dirigencia por haber tenido un pasado que no me gustó como se dieron los manejos en la CABB. No quiero volver a ese momento, espero que hayan aprendido, que vengan a hacerlo mejor, no estoy criticando de antemano, no tengo afinidad con esta gente, no tengo problemas personales ni ningún tipo de conflicto. No estoy cerca de lo que propone esta dirigencia, no comparto la concentración de poder, no entiendo por que se dejan afuera instituciones que tienen que tener mas peso en las decisiones. Las federaciones y asociaciones son cerradas y se cierran cuando alguien propone algo que puede mejorar el básquet argentino. Acá no hay intereses personales.

Yo pienso que no está equivocado Luis Scola, pero si que es difícil de ponerlo en acción en Argentina, hay que ponerlo en contexto. Hay que entender que estamos en Argentina y hay cosas que no funcionan de la forma que uno quisiera porque lo vio en otra parte del mundo. Tenemos que tomar lo que aprendimos y tratar de adaptarla a nuestro país. Creo que podemos cambiar, probar cosas nuevas, y eso no significa que no se pueda retroceder. Se tomaron medidas de competencia en la liga nacional, de las que no estoy en contra, pero que problema hay si los jugadores y Entrenadores piensan que no están bien, poder dar marcha atrás. Alguien tiene que tener un problema con eso. Si el resultado no convence, podemos cambiar y probar con otra cosa. Me gusta lo que dijo Luis, habría que implementarlo de forma escalonada y ver si funciona, es una idea, no es crítica ni nada.

Yo pienso que de la manera política, eso lo piensa la gente que le gusta hacer política. A mi no me toca el ego tomar una decisión y después decir que quizás no fue la mejor. Hay que probar, y si las cosas no van bien, y si los jugadores y Entrenadores no se sienten cómodos, hay que escucharlos. Todo lo que quieras implementar, sin los protagonistas no están cómodos, no podés sacar un mejor producto o el mejor nivel de esas personas. Si los entrenadores te dicen que el calendario es complicado, que no está tan bueno, abramos la cabeza y escuchemos. Porque opinar no significa que queremos dar un golpe o meternos donde no nos corresponde. Es una cuestión de ego, porque piensan que pierden poder. Es difícil meterse donde juegan los egos.