Según lo escrito por Osvaldo Ricardo Orcasitas, un memorioso y calificado periodista cuyas afirmaciones siempre estuvieron fundadas en archivos reales, cuenta el ordenamiento escrito de lo que se quería establecer, para lo que fue fundamental el trabajo del Prof. Horacio Juan Seguí junto con el del dirigente Orlando Butta.

“Dieciocho meses duró el proceso de explicación, difusión y gestación hasta que el jueves 15 de marzo de 1984 en Posadas, Misiones, durante el Campeonato Argentino, se tuvo la aprobación definitiva en la asamblea extraordinaria de la Confederación Argentina. La votación fue contundente: 14 a 0. El proyecto se había tratado primero en general en otra asamblea extraordinaria de la CABB que se realizó en Córdoba, en el subsuelo del Hotel Savoy, el domingo 26 de febrero de 1984, frente a delegados todavía incrédulos y resistentes, fueron muy claros y decisivos los argumentos explicados por el ‘Chungo’ Butta para llegar a la aprobación. ‘Nuestra presentación duró una hora y cuarenta y cinco minutos’, precisó el dirigente entrerriano. Ese año 1984, desde el 6 de julio, se utilizó como bisagra entre la estructura competitiva anterior y la nueva. El Campeonato Argentino de Clubes, que se disputó por última vez, se transformó en lo que comúnmente se llamó ‘Etapa de Transición’ para clasificar a los equipos para la Liga Nacional”.

El Prof. Seguí contó que, junto con Orlando “Chungo” Butta, habían estado escribiendo para ese proyecto una semana entera en la quinta de Paraná del mencionado dirigente entrerriano.

En ambas asambleas, la defensa de la Liga estuvo a cargo de Butta, quien expuso sus palabras frente a los asambleístas, mientras que Seguí se encargó del aporte técnico y de la exposición de los diagramas de la competencia. En la primera asamblea, estuvieron presentes entrenadores de ATEBA como Rubén Anelli, entre otros, que viajaron en auto desde Buenos Aires y entrenadores de ACOTEBA, liderados por Roberto Germanetto quien, al finalizar la asamblea, le mandó un telegrama a León Najnudel que estaba jugando en Canarias con el equipo de CAI Zaragoza. Posteriormente, en la segunda asamblea, además de Butta y de Seguí, se hicieron presentes representantes de la Asociación de Jugadores, como Jorge Martín y Antonio “Chiche” Gornatti, dando su apoyo total a la Liga Nacional.

Así es como el jueves 15 de marzo de 1984, durante la Asamblea General Extraordinaria de la Confederación Argentina de Básquetbol, en la ciudad de Posadas, capital de la Provincia de Misiones, se aprobó en particular la Liga Nacional por unanimidad, artículo por artículo, en una extensa reunión en el Salón de Actos del Hotel Continental.

Arduo trabajo y convicción de cada uno de los que impulsaron y trabajaron para que nuestro país tuviera una competencia de alto nivel como la Liga Nacional de Básquetbol.